1. Imago Dei. Nietzsche en Crepúsculo de los Ídolos: “¿es Dios sólo un desacierto del hombre, o es el hombre un desacierto de Dios?”. Pregunta retórica, por supuesto; no hay más que amarnos u odiarnos (vernos, en definitiva)… los unos a los otros.
2. Imago Dei. Göt ist Tot, ciertamente. Pero nosotros no somos sus asesinos, sino que él –en su infinita sabiduría y compasión- se suicidó aquel día en que descubrió que todo su ser no era Nada, cuando se le reveló que sólo él era su propio espejo. Esta fue su más dulce hazaña y su única excusa.
3. Imago dei. Los creyentes, los sacerdotes y los teólogos, inocentemente, repiten y perpetúan aquel deicidio.
4. Imago Dei. frente al silencio de Dios, el grito del Loco.
martes, 18 de septiembre de 2007
domingo, 16 de septiembre de 2007
Descubrimiento aterrador
Querido amigo:
Acabo de descubrir con horror que lees Egoficción. ¡Yo creía que estaba oculto, textualmente, pues nadie sabía la dirección del blog! ¡Cúanto sé de informática! Horrorizado y avergonzado. Es extraño, pero supongo que es parte del diario el ser leído. Lo importante es el acto de escribir, y en lo fundamental nada cambia. Yo solo ante mi propia perplejidad ontológica con la única ayuda (sic) de unas pocas palabras y una voluntad de leer y escribir more circular indefinidamente.
Acabo de descubrir con horror que lees Egoficción. ¡Yo creía que estaba oculto, textualmente, pues nadie sabía la dirección del blog! ¡Cúanto sé de informática! Horrorizado y avergonzado. Es extraño, pero supongo que es parte del diario el ser leído. Lo importante es el acto de escribir, y en lo fundamental nada cambia. Yo solo ante mi propia perplejidad ontológica con la única ayuda (sic) de unas pocas palabras y una voluntad de leer y escribir more circular indefinidamente.
sábado, 15 de septiembre de 2007
Diario e individualismo
La necesidad o utilidad del diario no ha de medirse, precisamente, por su necesidad o utilidad. Escasas, desde el punto de vista de la honradez. No obstante, enfrentarse a la página en blanco es un pequeño acto heróico; obliga a la conciencia -a costa de innumerables falsedades- a trascenderse un poquito y a esquematizar su maremagnun ciego de sentimientos, pensamientos y hábitos. No se pretende ni se alcanzará ningún tipo especial de claridad, pero representa para el alma una oportunidad de reflejarse y de estar, de este modo, más en sí misma.
No me convence, aunque a veces hago el intento seriamente, la distinción entre la individualidad (que es conscientemente en un horizonte de significados compartidos) y el individualismo, que sería el reverso empobrecido de dicho sustrato común. El así llamado individualismo es, a pesar de nuestros diarios esfuerzos por evitarlo, el referente inevitable de cada uno de nosotros.
Debería plantearse en este momento si el diario se escribe 'para sí' o para los otros.
Hacer productiva, en lo posible, la inevitable secazón es una finalidad manifiesta, al menos para sujetos tan altamente mediocres e individualistas como yo.
No me convence, aunque a veces hago el intento seriamente, la distinción entre la individualidad (que es conscientemente en un horizonte de significados compartidos) y el individualismo, que sería el reverso empobrecido de dicho sustrato común. El así llamado individualismo es, a pesar de nuestros diarios esfuerzos por evitarlo, el referente inevitable de cada uno de nosotros.
Debería plantearse en este momento si el diario se escribe 'para sí' o para los otros.
Hacer productiva, en lo posible, la inevitable secazón es una finalidad manifiesta, al menos para sujetos tan altamente mediocres e individualistas como yo.
jueves, 13 de septiembre de 2007
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Felicidad
La felicidad, sea cual sea el camino que hayamos seguido para alcanzarla, nos arroja casi inmediatamente hacia el hastío y la infelicidad. Da igual si el proyecto es grandioso o pequeño. Da lo mismo llamarla felicidad o alegría o satisfacción; siempre, siempre, desembocaremos en un inmenso y doloroso vacío. Serán, quién sabe, nuestros instintos en pugna con la inteligencia y los sentimientos, será, tal vez la imposibilidad de lo estático (feliz monotonía, feliz inmortalidad, 'inmortalidad en lo efímero).
La cuestión es qué hacer una vez agotado cualquier proyecto, sabiendo que todos los experimentos acabarán de igual modo.
No creo que sea posible (¡ni deseable!) una vuelta a alguna paradisiaca ingenuidad. No es el futuro el niño, ni el buen salvaje, ni el Superhombre, ni la pura animalidad. El futuro irremediable es la muerte.
Toda existencia anticipa su propia muerte cien veces cada día.
La cuestión es qué hacer una vez agotado cualquier proyecto, sabiendo que todos los experimentos acabarán de igual modo.
No creo que sea posible (¡ni deseable!) una vuelta a alguna paradisiaca ingenuidad. No es el futuro el niño, ni el buen salvaje, ni el Superhombre, ni la pura animalidad. El futuro irremediable es la muerte.
Toda existencia anticipa su propia muerte cien veces cada día.
martes, 11 de septiembre de 2007
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Fragmentario
El discurso fragmentario. Incluso la Biblia y a las obras enteras de todos los filósofos son fragmentarias, más aun, fragmentos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
