miércoles, 21 de enero de 2009

¿Poema?

Echo de menos
tu cuerpo heleno
de caderas ajustadas
y pequeños senos
de mármol del sur,
pero más las vidas
que fui, como sin serlo,
y las que no habitaré
ni viviendo una eternidad.

Añoro tus ojos rendidos,
tus lentas rendiciones
y mi impaciencia
cuando te desnudo
y acaricio tu piel fresca
que se abre y empieza a sudar.

Añoro mucho más,
ya lo sabes, como una dulce
liberación de la vejez
y el cansancio,
mi primer amor.

(Un amor a distancia, perfecto,
sólo en mí. Más platónico
que aristotélico, como después
supe.)

Echo de menos tus labios
carnosos y callados, hechos
para besar, y tus sábanas
que huelen a interminable
batalla y a piel mezclada,
pero echo más de menos,
muchísimo más, debes saberlo,
los poemas que olvido
y los amigos que murieron
demasiado pronto.

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