martes, 19 de mayo de 2009

Poema

La vida casi nunca es reseñable,
va pasando sin más, sin nada
que destacar. Como sin transcurrir
y mostrando lo innecesario en su
más alta expresión. Otras veces es
trágica... y hay grados de la tragedia
que es mejor conocer sólo en los libros.
Desafiante, esotérica, fugaz, densa,
abusiva, veraniega, caníbal, etcéteras.
La vida, que casi siempre es insustancial,
se presenta de muchas formas.
De todas las formas imaginables.
Su perfil supremo, sin embargo,
lo alcanza con lo cómico. Con lo cómico
disparatado en blanco y negro,
como en las películas mudas
de Keaton donde la escena
que explica todas las escenas y merece
todos los aplausos es la patada,
la grandísima patada, en el culo,
en el inmenso trasero de primer plano,
que el héroe da al mamarracho insolente,
normalmente barrigudo y con bigote.

No hay comentarios: