viernes, 29 de mayo de 2009

Viernes 29

Inmiscible: dícese de lo que no puede mezclarse. Pocas combinaciones no son realmente inmiscibles, aunque en muy pocas ocasiones esto resulte evidente a la primera ojeada. Dios y el Hombre; la Vida y la Muerte (decir que una implica a otra en nada afecta a su verdad inmiscericorde); la razón y el sentimiento; las circunstancias y la decencia; Ortega y Gasset; tú y yo. Otra acepción del término, menos conocida pero de extraordinario valor para el 'vencido' metafísico y para algunos poetas, es la que aparece en el Casares. Inmiscible: dícese de lo que no se ve, y por extensión del que no quiere ver (ni aun mirar). Este sentido, sospecho, ha quedado relegado en la lengua natural por el terror inveterado que suscitaba en los atónitos hablantes y oidores. Posiblemente, la filosofía y antes la religión, nacieran en un infantil afán por olvidar tan certera consideración.

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