sábado, 14 de marzo de 2009

Sábado del 2000 y algo

Día de spleen inverso. Ni siquiera la inercia, es la ley de la gravedad la que guía esta mañana mis imposibles pasos. Las molestias físicas serán una consecuencia, quizá la causa, pero nada adelanto sabiéndolo. Márai aquí al lado, 'Golen' de Panero, y unas paginillas sobre la vida y suicidio de Márai y otros sacadas de la red. Esta mañana soleada huyo de la música y de leer, y no me apetece realmente otra cosa que sumergirme en algunos libros con alguna canción -hoy, clásica, Bach,- de suave fondo. El pequeño infierno de que yo soy capaz es más que suficiente para abrasar hasta las cenizas a una legión entera de enanos desarrapados a mi imagen. No siento la finitud del hombre, sino mi propia y prescindible trivialidad. Siento repetirme, pero no hay otra palabra: patético. Estúpidamente patético. Disparatadamente imbécil y vacío.

Quizá un imposible café descafeinado muy lento contigo, para que me permitieras presumir de una fuerza e ironía (kinismo) de las que carezco, más aún a solas en días como éste. Sí, muy vil, muy poco kantiano y muy poco cristiano (en el fondo son la misma cosa) ser tan egoísta y pragmático e interesado con los amigos. ¡Vente, y nos escondemos unas horas entre cervezas y orujo!

(El adaggio, claro)
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(Me quedo con las imágenes)

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