jueves, 12 de febrero de 2009

Migrañas

No me apetece escribir,
como tampoco respirar
o encender otro cigarro,
pero en esto estoy,
sin quererlo ni evitarlo,
sin nada que decir, intuyendo
escéptico la verdad definitiva
de pulidos ojos y oscuro brillo
que de antiguo conocemos
en mil formas, todas ya gastadas.
La ilusión, tu también lo sabes,
nunca termina de perderse.
Que si Bach,
o los Smith
(hoy Silvio es demasiado
claro y lo rehuyo)
que si Auster ('Palacio
de la luna')
y Karel Capec.
De Villena y Pessoa
(que me escribe a traición)
o Pavese...
No, no es el día para escribir.
Ninguno lo es,
pero éste especialmente.

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