viernes, 11 de abril de 2008

'En las cimas...' III

Tercera entrega. Ciorán en 12 raticos. 'Nada es importante' de 'En las cimas de la desesperación'.

“¿Qué importancia puede tener que yo me atormente, que sufra o que piense?. Mi presencia en el mundo no hará más que perturbar, muy a mi pesar, algunas existencias tranquilas, y turbar, más aún a mi pesar, la dulce inconsistencia de algunas otras. A pesar de que siento que mi propia tragedia es la más grave de la historia –más grave que la caída de los imperios o cualquier derrumbamiento en el fondo de una mina- poseo el sentimiento implícito de mi nimiedad y de mi insignificancia. Estoy persuadido de no ser nada en el universo y sin embargo pienso que mi existencia es la única real. Más aún: si debiera escoger entre la existencia del mundo y la mía propia, eliminaría sin dudarlo al mundo para planear yo totalmente solo en la nada. A pesar de que la vida me resulta un suplicio, no puedo renunciar a ella, dado que no creo en lo absoluto de los valores por lo que debiera sacrificarme. Si he de ser sincero, he de decir que no sé por qué vivo, ni por qué no dejo de vivir. La clave se halla en la irracionalidad de la vida, que hace que ésta perdure sin razón. ¿Y si sólo hubiera razones absurdas de vivir?. El mundo no se merece que alguien se sacrifique por una idea o creencia. ¿Somos nosotros más felices hoy porque otros se sacrificaron por nuestro bien. Pero, ¿qué bien?. Si alguien realmente se ha sacrificado para que yo sea hoy más feliz, soy en realidad aún más desgraciado que él, pues no deseo construir mi existencia sobre un cementerio. Hay momentos en los que me siento responsable de toda la miseria de la historia, en los que no comprendo por qué algunas personas han derramado su sangre por nosotros. La ironía suprema sería darse cuenta que ellos fueron más felices que nosotros lo somos ahora. ¡Maldita sea la historia!.”

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